Monday, January 05, 2026

Adelante ese 2026


 

Mientras nos tomábamos las uvas, mirando a la Pedroche y deseándonos un próspero Año Nuevo, el Gobierno iba dejándonos sus “regalitos” para empezar bien el año.

Para empezar, a pocos minutos de las campanadas, Sánchez movía su dedito para salvar a Plus Ultra y Air Europa, evitando que las empresas entraran en quiebra.

Aprobaba un decreto que permite no contabilizar las pérdidas de 2020 y 2021 a efectos de causa de disolución.

Muy fino: lo apruebas el último día del año, entras en 2026 y el que pueda, que venda antes de que la empresa sea declarada inviable.

Y ahora a por los premios:

Sube el Salario Mínimo Interprofesional un 3,1%.
Las pensiones contributivas, un 2,7%.
El salario de los funcionarios, un 2%.

Y mientras tanto, sube la vivienda: el alquiler un 7% y la venta un 10%.
La cesta de la compra, un 5%.
El gas, un 11,2%.
Los peajes, un 2%.
Y la luz, un 10%. Esta subida ya está aprobada por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, destinada a financiar, entre otros conceptos, el bono social, los costes del sistema extrapeninsular, el déficit acumulado y las renovables.
(Las renovables, esa energía supuestamente limpia y barata, nos está saliendo por un ojo de la cara.)

Además, entra en vigor la obligatoriedad de la baliza V16, un negocio que moverá 1.900 millones de euros. Y eso que hasta los bomberos de toda España han puesto el grito en el cielo diciendo que lo más sensato sigue siendo colocar los triángulos, con mucho cuidado.

Aunque, al parecer, a última hora ha habido un cambio de opinión en alguna de esas mentes pensantes, puesto que la última instrucción del año de la DGT autoriza el uso de los triángulos de emergencia.

Y esto no es baladí, porque le da un vuelco a todo.

¿A qué venía entonces lo de la baliza?
Según la DGT y el señor Pere Navarro —que ya podría estar jubilado y jugando a la petanca, en vez de seguir tocándonos los pies a los conductores—, colocar los triángulos provocaba muchos accidentes mortales. Pero si miramos las estadísticas, la mayoría de fallecidos por atropello en carretera son peatones, personas caminando por la calzada o trabajadores de obras públicas. Nada que ver con conductores colocando triángulos.

Entonces, si ahora se permite usar balizas y triángulos…
Si podemos usar los triángulos, ¿para qué queremos la baliza?
Se ponen los triángulos y punto.

Además, desde 2018 todos los coches llevan sistema eCall: un botoncito que pulsas y avisa automáticamente a Tráfico de tu ubicación.

Y, además,  con el móvil puedes llamar a emergencias sin problema. Entonces, ¿Para qué queremos más balizas ni más gaitas?

Para colmo, en la aplicación de Tráfico se puede ver en tiempo real dónde te has quedado averiado. Una maravilla para cualquiera que quiera atracarte: entra en la app y ¡voilà!, ahí tiene a uno perdido en una carretera de Val de Morrillo. Perfecto.

¿Y qué opinamos los españoles de todo esto?
En una tertulia de televisión, anteayer, debatían si era mejor la baliza o los triángulos. La mayoría opinaba que los triángulos se ven mejor y con más antelación, especialmente en curvas o cambios de rasante. Y todos admitían que habían comprado la baliza, pero ninguno sabía si realmente sería eficaz.

¿Entonces por qué la compraron?
Porque lo dice el Gobierno. Y con eso basta.
No lo analicemos. No lo razonemos. No protestemos.

Nos dicen que nos quedemos confinados, y nos quedamos.
Que usemos mascarilla, adelante.
Que nos pongamos el pinchacito, sin problema.
Que no salgamos porque hace frío, pues no salimos.
Que no salgamos porque hace calor en julio y agosto, por culpa del “Cambio Climático”. Pues será verdad, y nos quedamos en casa y punto.


El Gobierno sabe lo que hace. Todo es por nuestro bien.

Y para rematar, la guinda del pastel:
El Senado denuncia al Congreso ante el Constitucional por no dejarle legislar. Al parecer, todas las proposiciones de ley aprobadas por la Cámara Alta son rechazadas en el Congreso.
Esto solo pasa en España.

Adelante ese 2026.

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